Tranquilidad operativa
La intervención llega a obra con la viabilidad verificada y la documentación lista: el día del montaje ya está ensayado en el modelo.
Insertamos lo que vas a montar en un modelo fiel a tu planta, medida al milímetro, y verificamos su viabilidad: sabes qué hay, dónde está y decides sobre el dato real de tu planta.
Plantas industriales que trabajan con A3D


















Promedio estimado de los proyectos de validación de nuestros clientes.
Con cifras redondas: si validar una intervención te cuesta 10.000 €, el ahorro estimado se mueve entre 25.000 y 35.000 €.
La intervención llega a obra con la viabilidad verificada y la documentación lista: el día del montaje ya está ensayado en el modelo.
Con la metodología tradicional, tu ingeniero de planta vive encima de un solo proyecto: midiendo, dibujando, vigilando. Con A3D dentro, ese trabajo queda en el modelo y tu equipo puede llevar varios proyectos en paralelo.
La zona validada se incorpora a tu gemelo digital: cada intervención deja la planta mejor documentada, y ese modelo que crece es un activo de la empresa — la base de la siguiente decisión.
Cifras estimadas del estudio promedio de clientes de A3D; tu propuesta lleva las suyas, cerradas tras la visita.
Medimos tu planta con láser, montamos en el modelo el equipo que vas a instalar y compruebas si encaja antes de la obra. De ahí sale la documentación con la que tus proveedores van a ensamblar.
Empieza con una visita técnica a tu planta, con alcance y precio cerrados antes de escanear. A partir de ahí, todo sigue este orden.
Escaneamos la zona que vas a intervenir con la planta en marcha, de forma ágil. Capturamos tuberías, bandejas y estructuras tal y como están hoy, incluida la que se añadió después del último plano.
Te llevas: la nube de puntos navegable y medible, con precisión de entregable inferior a 3 mm.
Sobre la nube levantamos el modelo BIM as-built de la zona e insertamos tu intervención —el equipo, la línea, la estructura— para comprobar el encaje antes de la obra.
Te llevas: el modelo en RVT y NWD, en tu propiedad.
Del modelo salen los planos as-built de la zona, las mediciones, los P&ID e isométricos y los listados de materiales: lo que tus proveedores necesitan para ensamblar sobre lo real.
Te llevas: la documentación de fabricación —layouts, mediciones, P&ID e isométricos—, lista para la obra. Y almacenada en un CDE.
Tres situaciones vividas en planta, contadas sin nombrar al cliente.
En una planta de proceso agroalimentario, el modelo destapó un desvío en la base que ningún plano recogía. Se corrigió sobre plano, semanas antes de que llegara la grúa.
En un fabricante de química de especialidad nadie podía asegurar que los técnicos de mantenimiento pudieran acceder al reactor. En el modelo se comprobó antes de fabricar nada.
En una planta farmacéutica GMP, cada cambio de sala llega a obra con un as-built que Calidad puede firmar. En la auditoría, el plano y la sala coinciden.
Antes de decir que sí, esto es lo que nos preguntan en la primera llamada.
No. Escaneamos con la planta en marcha. El equipo de A3D cuenta con la formación y los permisos de prevención de riesgos laborales —trabajos en altura, recurso preventivo— para trabajar mientras la planta opera. Hacemos un análisis de riesgos previo con tu equipo, planificamos recorridos y ventanas de acceso y escaneamos la planta tal y como está.
Una zona se escanea, por lo general, en un día: tenemos capacidad para 300–400 estaciones de escaneo al día, unos 2.000 m² diarios, con la planta en marcha. Las superficies grandes se resuelven en pocos días, con la opción de duplicar equipos para acortar la captura.
La mayoría de los planos ya no coinciden con la realidad: basta comprobar unas cuantas medidas del plano sobre la planta para encontrar diferencias. Además, un plano es una representación en 2D —plantas y secciones— de una realidad tridimensional, y hay cosas que se le escapan: una viga que descuelga, un equipo que se montó en otra posición. La validación trabaja sobre la planta medida, en tres dimensiones.
Cuéntanosla y te asesoramos caso a caso. Hay intervenciones menores que se resuelven con menos; en la inmensa mayoría, escanear y validar aporta una certeza y una seguridad que compensan claramente la inversión.
Para consultar, ninguna: A3D te da el visualizador gratuito de la nube de puntos y el acceso para ver el modelo. Para editar los archivos necesitas las licencias de Autodesk correspondientes (Revit, Navisworks).
Tuyos. Todos los archivos generados por A3D son propiedad intelectual del cliente y se entregan completos: los entregables y también los archivos editables.
La precisión que importa es la del entregable: la nube de puntos es de menos de 3 mm, y el modelo BIM, del orden de 1 cm — el modelo ajusta formas geométricas sobre la nube medida. Es distinta de la precisión de catálogo del instrumento —centésimas de milímetro en un punto ideal de laboratorio—; al comparar proveedores, conviene mirar el mismo punto del proceso.
La validación de intervenciones se diseña para escanear y modelar lo mínimo imprescindible, con el detalle que la intervención necesita: la zona que vas a tocar, con la planta en marcha. Por eso una primera zona parte de unos 6.000 € (estimado). El estudio promedio de nuestros clientes estima un retorno de 2,5–3,5 veces la inversión: la corrección se hace en diseño, los imprevistos en obra caen del orden de un 90 % y los plazos de ejecución, en torno a un 20 % (estimado). Los clientes que han validado repiten en la siguiente intervención. Ver las tarifas →
Con la zona y el equipo sobre la mesa, en la primera llamada ya te decimos alcance y plazo. Elige cómo te viene mejor:
Eliges el hueco en la agenda de un ingeniero del equipo y hablamos de tu zona por videollamada.
Elegir un hueco →Usamos tu teléfono solo para devolverte la llamada (RGPD).
También directo: 935 752 977 · bim@a3d.es · ¿Prefieres contarlo todo por escrito? Pide la propuesta de tu primera zona.