Contacto +34 935 752 977
Tutorial BIM · Familias en Revit

Familias complejas o ensambladas
en Revit: cuál conviene

A la hora de resolver una familia BIM con un grado de complejidad alto, hay dos caminos: concentrar toda su geometría y su comportamiento en un único archivo, o trabajar por componentes que se ensamblan entre sí. En A3D las llamamos familias de alta complejidad y familias ensambladas, y no es indiferente cuál se elige.

Sigue leyendo: la diferencia entre ambas y cuál conviene ↓

La pregunta clave

¿Qué diferencia hay entre una familia de alta complejidad y una ensamblada?

Antes de elegir un camino, conviene tener claro qué distingue a cada enfoque.

  • Familia de alta complejidad Todo en un archivo

    Se compone de múltiples elementos y componentes resueltos dentro de sí misma, lo que le da una mayor funcionalidad. Una familia de ventana compleja, por ejemplo, puede tener distintos tipos de vidrio, marcos y materiales de cierre —su complejidad interna no tiene un límite claro—.

  • Familia ensamblada · el criterio de A3D Por componentes

    Es una colección de familias más simples que se agrupan en un conjunto mayor. Una planta de piso completa —muros, ventanas y puertas modelados como familias independientes que se combinan entre sí— es un ejemplo habitual de familia ensamblada.

La familia compleja es una sola familia con múltiples elementos resueltos por dentro; la familia ensamblada es una colección de familias más simples que se agrupan en un conjunto mayor.

El riesgo oculto

Por qué una familia demasiado compleja puede jugar en tu contra

Más funcionalidad no siempre significa más comodidad de uso.

Aunque las familias complejas pueden ser muy útiles, conviene tener en cuenta que a veces resultan demasiado rígidas: adaptarlas a un modelo exige conocer en profundidad cómo han sido configuradas por dentro. Esa falta de flexibilidad puede ser un obstáculo real a la hora de trabajar en un proyecto BIM que cambia con el tiempo —y todos cambian—.

En A3D somos partidarios de no parametrizar en exceso los modelos. Por eso preferimos trabajar con familias ensambladas, con una metodología parecida al montaje de un Lego: enlazar varios componentes entre sí, en lugar de crear un único «superelemento» cargado de variables internas que solo quien lo diseñó sabe manejar con soltura.

El criterio de A3D

Por qué recomendamos las familias ensambladas

Aunque parezcan más laboriosas al principio, se adaptan mejor con el tiempo.

Recomendamos usar familias ensambladas siempre que se pueda. Aunque inicialmente puedan parecer más laboriosas de montar, su velocidad de adaptación a los cambios es muy superior a la de las familias complejas. Eso permite trabajar de forma mucho más sencilla en los proyectos BIM reales, donde raramente un elemento se queda quieto tal y como se diseñó el primer día.

Al iniciarse en la metodología BIM existe la tentación de crear un elemento complejo con muchos parámetros y variables —una «superpuerta», por ejemplo, donde se define el tipo de hoja, la apertura, el número de herrajes y las tapetas, todo en una única familia—. Aunque inicialmente pueda parecer una buena idea, y a veces lo es, esta metodología tiene un fallo importante: produce familias muy rígidas que acaban entorpeciendo el ritmo de trabajo del equipo.

Preferimos trabajar como si estuviéramos enlazando componentes independientes, en vez de crear un «superelemento» con demasiadas variables dentro.

La excepción, no la norma

Cuándo sí conviene una familia de alta complejidad

Ninguno de los dos enfoques es universal: la decisión depende de cómo se va a usar el elemento en el proyecto.

Una familia compleja tiene sentido cuando el elemento funciona de verdad como una unidad indivisible en el proyecto —un equipo de fabricante con una geometría cerrada, que no necesita combinarse de formas distintas según el caso—. En esos casos, concentrar toda la información en una única familia puede ser más eficiente que fragmentarla sin necesidad.

Fuera de esos casos concretos, trabajar por componentes suele adaptarse mejor a los cambios que exige un proyecto BIM real: un muro que cambia de acabado, una puerta que pasa de simple a doble, un mueble que necesita otra combinación de cajones. La pregunta que conviene hacerse antes de empezar no es «¿puedo resolverlo todo en una sola familia?», sino «¿de verdad necesito que se resuelva todo en una sola familia?».

Sigue con la serie

El resto de la serie sobre familias BIM

Esta es la tercera de cuatro páginas dedicadas a cómo se diseñan, gestionan y aplican las familias BIM en un proyecto real.

Lo que se pregunta sobre familias complejas y ensambladas

Preguntas frecuentes

Respuestas completas a lo que más se busca alrededor de la complejidad de las familias BIM en Revit.

¿Qué es una familia de alta complejidad en Revit?

Una familia de alta complejidad es una única familia que concentra múltiples elementos y componentes dentro de sí misma, con toda su geometría y su comportamiento resuelto en un solo archivo. Una familia de ventana compleja, por ejemplo, puede incluir distintos tipos de vidrio, marcos y materiales de cierre: su complejidad interna no tiene un límite claro, y crece con cada variante que se le añade.

¿Qué es una familia ensamblada en Revit?

Una familia ensamblada es una colección de familias más simples que se agrupan para formar un conjunto mayor, en lugar de resolver todo en un único archivo. Una planta de piso completa —con sus muros, ventanas y puertas modelados como familias independientes que se combinan entre sí— es un ejemplo habitual de familia ensamblada.

¿Cuál es la diferencia entre una familia compleja y una ensamblada?

La familia compleja es una sola familia con múltiples elementos resueltos internamente; la ensamblada es una colección de familias más simples que se agrupan en un conjunto mayor. La primera concentra la complejidad en un único archivo; la segunda la reparte entre varios componentes que se combinan como piezas independientes.

¿Por qué A3D prefiere las familias ensambladas?

Porque las familias complejas, aunque útiles, tienden a volverse rígidas: adaptarlas a un modelo exige conocer en detalle cómo están configuradas por dentro, y esa falta de flexibilidad puede convertirse en un obstáculo cuando el proyecto cambia. A3D prefiere trabajar con familias ensambladas, enlazando componentes como si se montara un Lego, en lugar de crear un único «superelemento» con demasiadas variables internas.

¿Cuándo conviene usar una familia compleja en vez de una ensamblada?

Cuando el elemento realmente funciona como una unidad indivisible en el proyecto y no necesita combinarse de formas distintas según el caso —un equipo de fabricante con una geometría cerrada, por ejemplo—. Fuera de esos casos concretos, trabajar por componentes suele adaptarse mejor a los cambios que exige un proyecto BIM real.

De la teoría a tu proyecto

Este trabajo lo hacemos a diario

Decidir cuándo una familia debe ser compleja y cuándo conviene ensamblarla por componentes es exactamente el tipo de criterio que aplicamos en A3D en cada proyecto, para no dejar el modelo atrapado en «superelementos» rígidos. Si tu equipo necesita revisar su biblioteca de familias o formación específica en Revit para tomar mejores decisiones de este tipo, lo vemos juntos sobre tu proyecto.

Empieza por conocer tu proyecto

¿Y tus familias más complejas, en qué estado están?

Cuéntanos tu planta: un ingeniero de A3D te dice en quince minutos por dónde empezar, qué zona levantar primero y con qué alcance.

¿Prefieres seguir con la serie? Revisa la gestión BIM de familias en un estudio o vuelve a la diferencia de esta página.